No tuvo ningún contratiempo el Atlético de Madrid para imponerse en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. Un encuentro tranquilo, donde nunca inquieto el Kadetten, que se esperaba algo más de los suizos en su casa.
La primera mitad fue de alto rendimiento en el plano defensivo, y la segunda en el ofensivo, lo que le bastó para imponerse por 27-36 (11-15 en el descanso), y dejar el enfrentamiento de vuelta de puro trámite.
Buena defensa
Primera mitad cómoda del Atlético de Madrid, que nunca dio sensación de pisar el acelerador todo lo que puede, y tiene. Su clásica defensa en 5:1 con tres cambios en la transición, por un 6:0 del Kadetten, que lo solventó Talant con los laterales tirando desde fuera, lo que obligó a salir al choque a la defensa suiza, momento que aprovechaban los madrileños para buscar las conexión con el pivote Julen Aguinagalde, que hizo cuatro goles.
Bien el Atlético de Madrid en el plano defensivo, con un JJ Hombrado en estado de gracia. Si los madrileños no rompían el encuentro fue por sus propios errores, ya que las dos superioridades seguidas que tuvieron la jugaron muy mal, encajando un parcial de 2-0 en los cuatro minutos, pero llegaban, circulaban y creaban las opciones de tiro en inmejorables posiciones, pero erraron mucho en el uno contra uno, y además el portero local estuvo francamente bien, obligando a Lazaron a estar 18 minutos sin marcar, después de tres intentos, uno de ellos desde los siete metros.
Pese a todo los de Talant llevaban cómodo el encuentro desde el pitio inicial, marchando arriba en el electrónico, y doblando a su oponente a los ocho minutos con el 3-6. Tres goles de ventaja que los doblaron a falta de tres para el descano con el 8-14, finalizando la primera mitad con el 11-15.
El Kadetten dio lo que tiene, pero no es rival para inquietar al Atlético de Madrid, ya que salvo el portero y sus laterales, alguna jugada aislada ensayada, y poco más.
Más tranquilidad
Esa es la línea de los segundos treinta minutos: Tranquilidad. Parecía que estaban más pensando en volver a Ciudad Real y no lesionarse, que de apuntillar al rival, y es que la sensación era, y es, de estar clasificados para los cuartos de final. Sólo más que un milagro haría que el Kadetten se clasificase.
Los de Talant, remando lo justo, con peor defensa que en la primera parte, le fue sobrando para ir imponiéndose, aunque los suizos se acercasen por dos veces a los cuatro goles del descanso (14-18 y 18-23 tras parcial de 3-0). El intercambio que vino de goles fue aceptado por los atléticos, no tenía problemas, le beneficiaba al ir por delante en el marcador.
Esperaron su momento los madrileños, el del segundo cambio de jugadores, para asestar un parcial de 1-7 y marcharse de diez goles a falta de seis minutos para la conclusión del encuentro (24-34).
Los minutos de la basura sirvieron para ver de nuevo al portero juvenil Antonio Díez –paró dos balones y ya ha jugado en Liga Asobal, Copa del Rey y Champions- y el último gol de golpe directo con el tiempo expirado de Markussen, finalizando la contienda con el 27-36, nueve goles que pone en cuartos de final a los de Talant.
Ficha técnica
27 Kadetten Schaffhausen (11+16): xx
36 Atlético de Madrid (16+20): JJ Hombrados, Marius Jurkiewicz, Joan Cañellas, García Parrondo, Isaías Guardiola, Alberto Entrerríos, Didier Dinart-, siete inicial-, Antonio Díaz (ps), David Davis, Edu Fernández, Nikolaj Markussen, Julen Aguinalgalde, Chema Rodríguez y Kiril Lazarov.
Árbitros: Vaidas Mazeika y Mindangas Gatdis, lituanos. Caseros en las decisiones divididas. Excluyeron por dos minutos a Starczan y Florian por los suizos, y a Jurkiewicz, Markussen y Dinart, por los madrileños.
Marcador cada cinco minutos: 1-2, 4-6, 6-7, 7-10, 8-13, 11-15 (descanso); 14-18, 16-23, 21-26, 23-31, 25-34 y 27-36 (final).
Incidencias: Partido de ida de los octavos de final de Champions League celebrado en el BBC Arena de Schaffhausen, con 2.100 aficionados en las gradas, de ellos un grupo de españoles de Erasmus, y otro de macedonios. El At. Madrid contó con tres bajas: Arpad Sterbik, Luc Abalo y Jonas Kallman.
Primera mitad cómoda del Atlético de Madrid, que nunca dio sensación de pisar el acelerador todo lo que puede, y tiene. Su clásica defensa en 5:1 con tres cambios en la transición, por un 6:0 del Kadetten, que lo solventó Talant con los laterales tirando desde fuera, lo que obligó a salir al choque a la defensa suiza, momento que aprovechaban los madrileños para buscar las conexión con el pivote Julen Aguinagalde, que hizo cuatro goles.
Bien el Atlético de Madrid en el plano defensivo, con un JJ Hombrado en estado de gracia. Si los madrileños no rompían el encuentro fue por sus propios errores, ya que las dos superioridades seguidas que tuvieron la jugaron muy mal, encajando un parcial de 2-0 en los cuatro minutos, pero llegaban, circulaban y creaban las opciones de tiro en inmejorables posiciones, pero erraron mucho en el uno contra uno, y además el portero local estuvo francamente bien, obligando a Lazaron a estar 18 minutos sin marcar, después de tres intentos, uno de ellos desde los siete metros.
Pese a todo los de Talant llevaban cómodo el encuentro desde el pitio inicial, marchando arriba en el electrónico, y doblando a su oponente a los ocho minutos con el 3-6. Tres goles de ventaja que los doblaron a falta de tres para el descano con el 8-14, finalizando la primera mitad con el 11-15.
El Kadetten dio lo que tiene, pero no es rival para inquietar al Atlético de Madrid, ya que salvo el portero y sus laterales, alguna jugada aislada ensayada, y poco más.
Más tranquilidad
Esa es la línea de los segundos treinta minutos: Tranquilidad. Parecía que estaban más pensando en volver a Ciudad Real y no lesionarse, que de apuntillar al rival, y es que la sensación era, y es, de estar clasificados para los cuartos de final. Sólo más que un milagro haría que el Kadetten se clasificase.
Los de Talant, remando lo justo, con peor defensa que en la primera parte, le fue sobrando para ir imponiéndose, aunque los suizos se acercasen por dos veces a los cuatro goles del descanso (14-18 y 18-23 tras parcial de 3-0). El intercambio que vino de goles fue aceptado por los atléticos, no tenía problemas, le beneficiaba al ir por delante en el marcador.
Esperaron su momento los madrileños, el del segundo cambio de jugadores, para asestar un parcial de 1-7 y marcharse de diez goles a falta de seis minutos para la conclusión del encuentro (24-34).
Los minutos de la basura sirvieron para ver de nuevo al portero juvenil Antonio Díez –paró dos balones y ya ha jugado en Liga Asobal, Copa del Rey y Champions- y el último gol de golpe directo con el tiempo expirado de Markussen, finalizando la contienda con el 27-36, nueve goles que pone en cuartos de final a los de Talant.
Ficha técnica
27 Kadetten Schaffhausen (11+16): xx
36 Atlético de Madrid (16+20): JJ Hombrados, Marius Jurkiewicz, Joan Cañellas, García Parrondo, Isaías Guardiola, Alberto Entrerríos, Didier Dinart-, siete inicial-, Antonio Díaz (ps), David Davis, Edu Fernández, Nikolaj Markussen, Julen Aguinalgalde, Chema Rodríguez y Kiril Lazarov.
Árbitros: Vaidas Mazeika y Mindangas Gatdis, lituanos. Caseros en las decisiones divididas. Excluyeron por dos minutos a Starczan y Florian por los suizos, y a Jurkiewicz, Markussen y Dinart, por los madrileños.
Marcador cada cinco minutos: 1-2, 4-6, 6-7, 7-10, 8-13, 11-15 (descanso); 14-18, 16-23, 21-26, 23-31, 25-34 y 27-36 (final).
Incidencias: Partido de ida de los octavos de final de Champions League celebrado en el BBC Arena de Schaffhausen, con 2.100 aficionados en las gradas, de ellos un grupo de españoles de Erasmus, y otro de macedonios. El At. Madrid contó con tres bajas: Arpad Sterbik, Luc Abalo y Jonas Kallman.



No hay comentarios:
Publicar un comentario