El guerrero Manchego

viernes, 5 de abril de 2013

El Atlético de Madrid endeudado con sus jugadores y al borde de la quiebra

Cuando Domingo Díaz de Mera, en unos momentos de arrebato político, más que otra cosa, y el declive de ladrillo, se llevó al equipo de Balonmano Ciudad Real a Madrid, cometiendo una alegalidad, ya que convirtió el club que él heredo de entidad con socios como era el Caserío Vigón, a una entidad con abonados, es decir, un teje maneje para que él y sus títeres de directivos, que eso eran, panzas agradecidas, no pudieran llevarle la contraria, ni someter tal decisión en Asamblea su huida a la capital de España, que vendió como panacea de todos sus males económicos.
Se llevó una marca, como era el balonmano de una ciudad, Ciudad Real, y resulta que no recibió el respaldo que esperaba de políticos, simpatizantes o aficionados, ni de empresas, por lo que resultó un fiasco y tuvo que meterlo con descalzador al Atlético de Madrid como sponsor apelando al corazón histórico atlético, a cambio de un millón y medio de euros, cantidad ridícula, por lo que tuvo que empezar a vender sus activos, que lo pudo haber hecho en Ciudad Real. Unos por dinero constante y sonantes, otros a cambio de las deudas con los jugadores, y así poco a poco se va desgranando la plantilla y convirtiendo en una realidad que dista mucho del club que fue, y que terminará arrastrándose.
Si fichó últimamente fue por la dinámica de seriedad que tuvo y alguno de los jugadores actuales ya han reconocido haberse metido en un problema al fichar con los colchoneros, que para nada tienen que ver con la entidad de fútbol, ya que pertenecen a una sociedad como es Nepturno.
Primero salió Siarhei Rutenka, seguido de Arpad Sterbik, Nikolaj Markussen, Luismi López, anunciado la huida del portero Magnus Dahl y García Parrondo, y ahora le llega el turno a Jonas Kallman, que en una entrevista al periódico sueco Sportbladet, el extremo izquierdo denuncia públicamente la crisis financiera que afecta a los salarios del Atlético: "Me deben miles de dólares. Básicamente hemos jugado de forma gratuita durante los últimos tres años", dice Jonas Kallman.
Esto no es una sorpresa dada la partida Nikolaj Markussen a Qatar hace unos días, y es que el motivo fue la falta de salario: "Puedo obtener un poco de dinero cada mes, y otros están en la misma situación que yo, pero voy a tratar de poner el fin a este tema ya que denunciaré el dinero que se me adeudan desde hace dos años", y argumentaba estar pasando estrecheces, "ya que me compré una segunda casa porque ahorré dinero, y ahora apenas puede permitirse el lujo de mantenerme. Vamos a tener un bebé este verano, y nosotros no podemos vivir con lo que nos dan en el club cada mes", anadió Jonas Kallman, que a sus 32 años está buscándose una salida, diciendo que "¿Dónde puedo jugar el año que viene?, no me importa. Voy a ir donde me paguen un salario digno y lo perciba en tiempo y forma".
Y ojo que no será el último, ya que otro que salió corriendo Luismi López lo dejo entrever, aunque no lo denunció abiertamente, ya que el secretismo en la entidad está establecido.
El próximo en salir será Talant, que suena con insistencia que ocupará el banquillo del Hamburgo alemán.

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