La selección española masculina de balonmano se medirá mañana sábado con la engañosa y dura Hungría (22,15 horas), frente a la que necesita sumar la victoria para posicionarse del mejor modo posible de cara al cruce de los cuartos de final.
España, con dos victorias (Serbia y Corea) y una derrota (Dinamarca), no puede fallar ante el físico conjunto magiar, siempre complicado de ganar, si quiere aspirar todavía a acabar entre los dos primeros de su grupo, con el cruce Dinamarca-Croacia centrando igualmente la atención de los de Valero Rivera.
Con el pase entre los ochos mejores combinados del torneo olímpico encarrilado, pero todavía no garantizado de forma matemática, además de sacar el billete y evitar agobios de última hora ante los croatas, el encuentro también es importante para evitar quedar cuartos del grupo, lo que significaría evitar con casi total seguridad a Francia en el cruce, algo que no quiere el seleccionador que suceda en ningún caso.
Sin embargo, la tarea no va a ser fácil. Hungría es un rival muy duro, con una poderosa defensa 6-0, que en ocasiones roza lo ilegal, y que ya causó muchos problemas en el pasado Europeo, cuando en la fase de grupos arrancó un empate a 24, en un duro partido, aunque en ataque está pasando algunos problemas, como demostró ante los croatas frente a los que se quedó en 19, y en su victoria ante Corea, en 21. De todos modos, ante los daneses, compitió hasta el final para caer 27-25.
Además, en Serbia, no contó con el concurso de su mejor jugador, Laszlo Nagy, que había renunciado a la selección húngara desde hace tiempo y que incluso se había rumoreado que podría jugar con el actual bronce olímpico, aunque finalmente decidió volver a defender los colores de su país en una cita siempre especial como son los Juegos.
De todos modos, el lateral, que ha vivido un auténtico 'culebrón' con su traspaso del FC Barcelona Intersport al Veszprem húngaro, no está firmando un gran torneo, y lleva 9 goles de 15 lanzamientos, pero su presencia en la cancha siempre es un peligro y su brazo es un 'arma' peligrosa. De hecho, con el exazulgrana en sus filas, Hungría ganó con facilidad a España por 35-28 en el Europeo de 2008.
Y es que el equipo magiar, cuarta en Atenas 2004, basará sus opciones en su duro muro defensivo, desde donde el cual puede correr y crear problemas. En el último enfrentamiento en el Europeo, Tamas Mocsai y Gabor Csaszar, su mejor hombre hasta el momento en Londres, fueron un quebradero de cabeza con sus siete tantos.
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