El guerrero Manchego

viernes, 9 de diciembre de 2011

Cuatro jugadores de la época anterior del At.Madrid-Barcelona ofrecen sus experiencias sobre el derbi


Jugadores que vivieron otra época del balonmano y que vivieron en primera persona la rivalidad histórica entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona, han querido verter sus impresiones y explicar sus vivencias de cómo eran estos encuentros de años atrás.
Para el central que fuese del Atlético de Madrid e internacional por España, Rafael López León explicaba que “después de 30 años mis sensaciones las tengo en el fondo del armario. Sin embargo intentaré una pequeña reflexión. Hay que tener en cuenta que en mi época como jugador, la liga era solo de dos equipos, Atlético y Barca (como ahora). La presión era alta ya que te jugabas el campeonato en un solo enfrentamiento. En cuanto a las emociones tengo la perspectiva de muy de colores, de lucha de camisetas, de comparar formas de entrenar, de enfrentar clubes, ciudades y en definitiva trasciende lo meramente deportivo. El jugador normalmente se imbuye demasiado en el entorno y en el pensamiento del entrenador, que apela al esfuerzo y a la entrega del corazón y a los valores del club, y de los directivos, de su afición, de su ciudad..., y pierde su enfoque neutral de jugador que lo debe dar todo en el campo pero que a la vez es capaz de no perder los valores que atesora el deporte, y como deportista, cayendo en comportamientos antisociales, faltas de moralidad, juego sucio, comentarios erróneos. El deportista debe saber llevar la presión y aceptar su papel pero sin perder su personalidad y señorío. Aupa Rafa Nadal”, explicaba.
Para otro atlético, aunque estuviese en su etapa final, ya desterrado en Alcobendas, César Manrique, esta clase de encuentros “era lo máximo de la competición, te jugabas toda la temporada en un partido y tenías que dar el máximo. Casi siempre salías con la tensión por todo lo alto y en el ambiente reinaba eso que se llama entorno, que lo hacía especial para los jugadores, el entrenador y la directiva. Eran partidos que todo el mundo quería jugar”.

Los azulgranas
Un hombre que jugó en el FC Barcelona de balonmano era el serbio Milan Kalina (que curiosamente protagonizó un anunció del detergente Kalina).
Kalina llegó en 1985 en Barcelona y vivió en primera persona años de gran rivalidad entre los dos clubes: "Era una fecha marcada en el calendario, a pesar del sistema de competición era diferente a la actual, cuando se aprobaba la fecha la tensión crecía en todos los niveles: entrenamientos, entorno, medios de comunicación ... era el gran día. En mi primera visita a Magariños ganamos y supuso una gran alegría, ya que empezábamos a romper su dominio y para mí era mi primer gran triunfo como azulgrana. En Barcelona y en Madrid, los dos pabellones se llenaban en cuanto llegaban los duelos Barça-Atlético de Madrid. Éramos los grandes. Nunca sabías que iba a pasar. Eran sufridos cargados de incertidumbre y de tensión y saltaban chispas a lo largo del partido. Aquellos partidos reunían las condiciones de un gran clásico ", explicó Kalina.
Quien conoció los partidos con el Atlético haciendo sus primeros pasos en el primer equipo es el actual gerente de la sección, Xavi O'Callaghan.: "Yo debuté en la temporada 90/91 y tuve la suerte de ir a jugar contra el Atlético en Magariños, era una auténtica olla a presión. Éramos los dos grandes en aquellos momentos y los partidos tenían, como el de ahora, una tensión especial. En mi primer año aún tenían mucho nivel pero en cuanto fueron a Getafe y Alcobendas se perdió un poco la tensión. Recuerdo de aquellas épocas de ver al presidente del Atlético, Jesús Gil, en nuestros partidos".

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