El partido comenzó con los guiones previstos. Los madrileños en 5-1 y los catalanes con su 6-0, desdoblándose a un 4-2. Argumentos que no innovaban nada con respecto a años anteriores. Dos equipos que se guardaban sus cartas en la bocamanga de principio.
El estado de ánimo de la grada. Un pabellón Vistalegre que acogía 9.000 espectadores entregados a los colores rojos y blancos del Atlético de Madrid, llevó, quizás, dada la euforia de la reaparición del balonmano en la casa colchonera, de ser día de fiesta, que comenzó con la retirada de la camiseta del malagonero Cecilio Alonso, por lo que el dorsal 3 no se lucirá en las filas madrileñas.
La pista noto la tensión y los primeros minutos del encuentro fueron cayendo entre el aburrimiento y el mal juego. Vaya en descarga que era el primer encuentro oficial de la temporada y se notaba falta de engranaje en ambas maquinarias.
La primera media hora se marchó entre la igualdad en el electrónico, aunque el tempus lo inclinase un poco a su favor el FC Barcelona, que volvió a encontrarse con un equipo fresco por parte de Talant a los quince minutos, ya que parecía que los únicos argumentos era la conexión con el pivote Aguinagalde. El míster sigue con su cambio a la ‘americana’.
Los tres últimos minutos, que se pasó de un 10-9 a un 13-10 del descanso fueron los determinantes para llegar a vestuarios con esa ventaja. Clave fueron las paradas de Sterbik, los dos penaltis detenidos y la entrada de Kiril Lazarov.
Pronto se marchó
La segunda mitad fue un recital del Atlético de Madrid en los primeros compases, los que marcaron el encuentro. Tanto que Xavi Pascual quemó dos tiempos muertos. Los madrileños se marcharon de seis/siete goles que fueron manteniendo, con un Markussen que demostró ser lanzador.
El Barcelona no acertaba a parar a los colchoneros. Los de Talant sacaron lo mejor de ellos y resultó un partido de esos que los aficionados de Ciudad Real están acostumbrados a ver. Goles, buen juego, paradas de Sterbik, nervios en el rival y prisas, y como siempre ocurre la tranquilidad del que va ganando hace aumentar la diferencia, que llega a los diez goles a los dieciocho minutos con el 28-18.
Dos exclusiones y la aparición de JJ bajo palos maquilló el resultado final de 33-26.
Ficha técnica
Atlético de Madrid: Arpad Sterbik, Jonas Kallman (2), Isaías Guardiola, Nikolaj Markussen (6), Julen Aguinagalde (6), Luc Abalo (2), Chema Rodríguez (3), -siete inicial-, JJ Hombrados (ps), Edu Fernández (2), Davis David, García Parrondo (1), Joan Cañellas (4-1p), Mariusz Jurkiewicz, Alberto Entrerríos (1), Didier Dinart y Kiril Lazarov (6-1p).
FC Barcelona-Intersport: Danjel Saric, Jesper Noddesbo (3), Juanín García (1), Cedric Sorhaindo (2), Laszlo Nagy, Magnus Jermenyr, Albert Rocas (3), -siete inicial-, Johan Sjostrand (ps), Víctor Tomás, Raúl Entrerríos, Dani Sarmiento (3), Cristian Ugalde (2), Mikel Aguirrezabalaga (2), Siarhei Rutenka (5), Viran Morros (1) y Kostantin Igropulo (4).
Árbitros: Javier Pastor Gamón y José Miguel García Fernández, catalanes. Excluyeron por dos minutos a García Parrondo, Davis y Dinart por los locales y a Víctor Tomás por los forasteros.
Marcador cada cinco minutos: 2-2, 4-3, 5-45, 6-6, 9-8, 13-10 (descanso); 18-12, 21-14, 25-17, 28-19, 29-23 y 33-26 (final).
Incidencias: Pabellón Vistalegre de Madrid. 11.163 espectadores, batiéndose el record de la Liga Asobal en asistencia a un encuentro. En los prolegómenos se retiró la camiseta de Cecilio Alonso, y el saque lo efectuó el ciclista Samuel Sánchez. Ambiente electrizante, esperemos que no sea flor de un día, ya que hoy no hay fútbol en Madrid.
Si duda el ídolo es JJ Hombrados, que recibió un gran aplauso cuado salió a jugar en el minuto 47 de partido y cuando recibió la copa de campeón.
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