

El BM Ciudad Real ganó el primer envite de la Liga de Campeones del Grupo D con más pena que gloria, ya que el racaneo del equipo del Flensburg, que llegó al Quijote Arena a contemporizar al máximo cada acción, cayendo en pasivo muchas veces, unas decretadas y la mayoría no por la pareja arbitral, hizo que los de Talant cayeran en esa táctica y se acomodasen a esperar sus contras para romper el encuentro. Pero no fue así. Los ciudadrealeños se dejaban llevar al son que te tocaban los teutones, y como encima no estaban acertados en los contraataques (tres fallados), ni desde los siete metros (dos errados), le dio ir a remolque casi toda la primera media hora.
Ciudad Real se pone arriba con el 4-3 por primera vez a los catorce minutos, y es que le costó seis y medio marcar el primer gol, por medio del lanzador Kiril Lazarov, que tuvo que jugar más minutos ya que Guardiola estaba en un estado de nervios que no acertaba ni en recepción, entrega y tiro.
El partido caminaba sin ritmo, en petardada grande, y así se llegó el descanso, con el 7-9 y dos equipos desconocidos. Los manchegos sin encontrarse, sólo en defensa cumplían, pero en ataque eran romos, con una primera línea que chocaba con el buen hacer defensivo alemán, que veía como le blocaban los lanzamientos, y un Flensburg que tenía estudiado al equipo de Ciudad Real y estaba haciendo su encuentro.
Ritmo y ritmo
Talant les tuvo que leer la cartilla en vestuario, incluso tardaron en comparecer en la pista. Les recordaría que los equipos alemanes (aunque los del ‘Infierno del Norte’ sólo tienen un alemán, el resto suecos y daneses), saben que un alto ritmo de juego es perder seguro ante equipos españoles, y que si abrían su defensa del 6:0 los jugones les machacaban, aunque lo hizo Julen Aguinagalde.
El Flensburg jugaba acciones largas, con entradas del extremo Hansen en la defensa, y eso se lo recordaron a los defensas.
La segunda mitad fue con más ritmo, que no prisas ni agobios, por parte de Ciudad Real, y aunque le costo minutos, y sobreponerse a dos exclusiones que los dejaron con cuatro de campo, empezó a funcionar y comenzar a cambiar el signo del encuentro. De dominado pasó a dominador y hacerse con los tempus del partido, que podía romperse con la roja a Viran Morros, que fue excesiva, ya que empujó a Hansen y éste se tiró como si le hubiese agredido. Pero la roja apareció, se reflejó en el acta y dos partidos de sanción planean sobre el jugador catalán.
El partido se establece en dos/tres goles de ventaja del BM Ciudad Real, pero ya el Flensburg empezó aparecer como equipo alemán, es decir, dejaron la cabeza y comenzaron a lanzar sin seleccionar el tiro, y Sterbik y la defensa les llevó a realizar el 6-1 de los últimos cinco minutos que dejó el marcador en el 27-19, y el liderato del grupo.
Ficha técnica
27 Renovalia Ciudad Real (7+20): JJ Hombrados, Jonas Kallman (1), Luc Abalo (3), Chema Rodríguez (2), Mariusz Jurkiewicz (2), Viran Morros, Didier Dinart. –siete inicial-, Arpad Sterbik (ps), Isaías Guardiola (2), Julen Aguinagalde (3), David Davis (1), García Parrondo (2), Juanjo Fernández (no jugó), Joan Cañellas (2), Alberto Entrerríos y Kiril Lazarov (8-4p).
19 Flensburg-Handewitt (9+10): Dan Beutler, Oscar Carlen (1), Anders Eggert (3-1p), Petrick Fahlgren (4), Lasse Hansen (4), Jacob Heini (1), Viktor Szilagyi (2), -siete inicial-, Soren Rasmussen (ps), Tobias Karlson (1), Thomas Mogensen (1), Petar Djordjic, Tamas Mocsai (2) y Lasse Boesen.
Árbitros: Patrick Hakansson y Maths Nilsson, suecos. Muy mal, convirtieron el encuentro en un concierto de pito, permitiendo parar el juego constantemente y expulsaron a Viran Morros en el minuto 51’36” por empujar a Hansen que se tiró descaradamente. Excluyeron a Kallman, Jurkiewicz y Dinart, por Ciudad Real; y a Carlen (2), Tobias, Mogensen, Hansen y Heini, por los alemanes.
Marcador cada cinco minutos: 0-1, 2-2, 4-4, 5-5, 6-6, 7-9 (descanso); 9-10, 13-11, 16-13, 17-16, 21-18 y 27-19 (final).
Incidencias: Primer encuentro en el Quijote Arena de la Champions League 2010/11, con asistencia de 2.846 espectadores. Muy pobre entrada para ser un encuentro europeo, pongamos en el haber el fútbol televisado y que todavía no ha cambiado la hora del comercio. Presidieron José Valverde, delegado de la Junta de Comunidades; César Manrique, concejal de Deportes, y Domingo Díaz de Mera, presidente del BM Ciudad Real.
Ciudad Real se pone arriba con el 4-3 por primera vez a los catorce minutos, y es que le costó seis y medio marcar el primer gol, por medio del lanzador Kiril Lazarov, que tuvo que jugar más minutos ya que Guardiola estaba en un estado de nervios que no acertaba ni en recepción, entrega y tiro.
El partido caminaba sin ritmo, en petardada grande, y así se llegó el descanso, con el 7-9 y dos equipos desconocidos. Los manchegos sin encontrarse, sólo en defensa cumplían, pero en ataque eran romos, con una primera línea que chocaba con el buen hacer defensivo alemán, que veía como le blocaban los lanzamientos, y un Flensburg que tenía estudiado al equipo de Ciudad Real y estaba haciendo su encuentro.
Ritmo y ritmo
Talant les tuvo que leer la cartilla en vestuario, incluso tardaron en comparecer en la pista. Les recordaría que los equipos alemanes (aunque los del ‘Infierno del Norte’ sólo tienen un alemán, el resto suecos y daneses), saben que un alto ritmo de juego es perder seguro ante equipos españoles, y que si abrían su defensa del 6:0 los jugones les machacaban, aunque lo hizo Julen Aguinagalde.
El Flensburg jugaba acciones largas, con entradas del extremo Hansen en la defensa, y eso se lo recordaron a los defensas.
La segunda mitad fue con más ritmo, que no prisas ni agobios, por parte de Ciudad Real, y aunque le costo minutos, y sobreponerse a dos exclusiones que los dejaron con cuatro de campo, empezó a funcionar y comenzar a cambiar el signo del encuentro. De dominado pasó a dominador y hacerse con los tempus del partido, que podía romperse con la roja a Viran Morros, que fue excesiva, ya que empujó a Hansen y éste se tiró como si le hubiese agredido. Pero la roja apareció, se reflejó en el acta y dos partidos de sanción planean sobre el jugador catalán.
El partido se establece en dos/tres goles de ventaja del BM Ciudad Real, pero ya el Flensburg empezó aparecer como equipo alemán, es decir, dejaron la cabeza y comenzaron a lanzar sin seleccionar el tiro, y Sterbik y la defensa les llevó a realizar el 6-1 de los últimos cinco minutos que dejó el marcador en el 27-19, y el liderato del grupo.
Ficha técnica
27 Renovalia Ciudad Real (7+20): JJ Hombrados, Jonas Kallman (1), Luc Abalo (3), Chema Rodríguez (2), Mariusz Jurkiewicz (2), Viran Morros, Didier Dinart. –siete inicial-, Arpad Sterbik (ps), Isaías Guardiola (2), Julen Aguinagalde (3), David Davis (1), García Parrondo (2), Juanjo Fernández (no jugó), Joan Cañellas (2), Alberto Entrerríos y Kiril Lazarov (8-4p).
19 Flensburg-Handewitt (9+10): Dan Beutler, Oscar Carlen (1), Anders Eggert (3-1p), Petrick Fahlgren (4), Lasse Hansen (4), Jacob Heini (1), Viktor Szilagyi (2), -siete inicial-, Soren Rasmussen (ps), Tobias Karlson (1), Thomas Mogensen (1), Petar Djordjic, Tamas Mocsai (2) y Lasse Boesen.
Árbitros: Patrick Hakansson y Maths Nilsson, suecos. Muy mal, convirtieron el encuentro en un concierto de pito, permitiendo parar el juego constantemente y expulsaron a Viran Morros en el minuto 51’36” por empujar a Hansen que se tiró descaradamente. Excluyeron a Kallman, Jurkiewicz y Dinart, por Ciudad Real; y a Carlen (2), Tobias, Mogensen, Hansen y Heini, por los alemanes.
Marcador cada cinco minutos: 0-1, 2-2, 4-4, 5-5, 6-6, 7-9 (descanso); 9-10, 13-11, 16-13, 17-16, 21-18 y 27-19 (final).
Incidencias: Primer encuentro en el Quijote Arena de la Champions League 2010/11, con asistencia de 2.846 espectadores. Muy pobre entrada para ser un encuentro europeo, pongamos en el haber el fútbol televisado y que todavía no ha cambiado la hora del comercio. Presidieron José Valverde, delegado de la Junta de Comunidades; César Manrique, concejal de Deportes, y Domingo Díaz de Mera, presidente del BM Ciudad Real.
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