El entrenador del Arrate, Julián Ruiz, regresó satisfecho del rendimiento ofrecido por sus discípulos en Ciudad Real porque, a pesar de perder 28-23 contra el líder, rindieron a buen nivel y nunca bajaron los brazos.Los albiazules se centraron en realizar sobre el Quijote Arena "el partido que interesaba desde el punto de vista de crecimiento del equipo", con una defensa expeditiva que, sobre todo en la segunda mitad, dificultó el juego habitual de un rival poderoso al que le basta con jugar "a ritmo de crucero".
El Arrate se esmeró en poner a buen recaudo su marco y con el balón en las manos cumplió a rajatabla la misión de no poner en bandeja el contraataque manchego, de manera que los de Talant Dujshebaev apenas pudieron correr de forma desbocada hasta la portería eibarresa en una oportunidad.
Julián Ruiz aprovechó el envite para repartir minutos entre el plantel y dio protagonismo a "gente que no lo hace habitualmente", como el extremo Sergio Cid, Obrvan y Petricevic, entre otros, de manera que más allá de la lógica derrota sacó buenas conclusiones.
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