Ese triunfo tendría una doble lectura ya que, por una parte, permitiría a los vallisoletanos "dar un paso de gigante" en lo que respecta al siguiente cruce de la competición, tal y como ha reconocido el técnico, Juan Carlos Pastor, y por otra parte, serviría para sacarse la espina de la Recopa de 2006.
El club moscovita fue acusado de un presunto soborno a los colegiados alemanes -Ullrich y Lemme- que dirigieron esa final europea, a la que el conjunto español llegaba con una renta de siete goles lograda en el partido de ida, y que quedó sin validez ante los ocho tantos de diferencia que consiguió el Chehov en la vuelta.
Actualmente, el Chekhov se encuentra "a prueba" durante dos años, según determinó la Federación Europea de Balonmano y ambos colegiados fueron apartados de la competición, pero el título de la Recopa se quedó en Moscú y el Pevafersa Valladolid no obtuvo ninguna compensación.
Los vallisoletanos esperen un ambiente raro y tenso en Moscú, lo que será la principal motivación para los jugadores, viendo la clave en defender bien y explotar los contraataques.
En el partido de ida los de Pastor empataron a 34.
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