El conjunto de Mariano Ortega no lo tendrá fácil.
Los jugadores son conscientes de que el partido ante se ha convertido en un auténtico reto y para intentar superarlo confían en contar con el respaldo incondicional de sus seguidores.
Uno de los aspectos que deben intentar aprovechar es la grandeza de su pabellón y la intimidación que pueda provocar en un rival acostumbrado a jugar en escenarios mucho más pequeños, como el del partido de ida en el que tan sólo había 600 aficionados en las gradas.
Para este encuentro el técnico seguirá sin poder contar con el lateral danés Sebastian Koch-Hansen y el pivote Carlos Rodríguez Prendes, mientras que recuperará al serbio Ivan Stankovic.
El partido se disputará mañana a partir de las 18,30 horas en el pabellón Príncipe Felipe de la capital aragonesa y será dirigido por los colegiados suecos Henrik Mäkinen y Göran Jonsson.
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