
El cuerpo del joven jugador Lars Olsen, de 23 años, descansa ya en paz tras conocerse el motivo de su fallecimiento mientras disputaba un partido de Segunda división en Dinamarca. El lateral derecho no perdió la vida por un golpe en la cabeza, sino que sufrió un coágulo de sangre en su corazón.
El joven jugador del Ribe Esbjerg recibió un golpe durante una acción, motivo por el que tuvo que ser sustituido, sin embargo, al levantarse para volver a la pista, se desplomó en el suelo. Muchos pensaban que la causa de su fallecimiento fue el golpe recibido en su rostro, pero se ha tenido que esperar a la segunda autopsia para esclarecer el motivo de su muerte, ya que en la primera no aclaró nada. Tras la exhaustiva necropsia, las pruebas demostraron que Olsen murió a consecuencia de un infarto a pesar de su juventud y su gran estado físico, su corazón padeció un coágulo de sangre, provocando su repentina muerte ante la mirada atónita de todos sus compañeros, entre los que estaba su hermano gemelo.
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