La marcha del principal patrocinador del Balonmano Antequera, la empresa E-gim, ha caído como una auténtica bomba en el seno de un vestuario ya muy desmotivado e incrédulo ante la situación. El ambiente en los dos entrenamientos era tremendamente triste y, no es para menos, dado el momento que atraviesan la plantilla y el cuerpo técnico.Las sensaciones entre los jugadores eran muy parecidas. Y sus caras, un auténtico poema. Uno de los más claros al expresar sus sensaciones fue el extremo Luis Campos, uno de los fichajes de esta temporada: "Estamos, ahora mismo, en manos de gente incompetente, que no sirve para esto, que no debería estar aquí y que no trabaja por el bien del club. Estamos muy sorprendidos porque había cosas que te esperabas, pero cuando conoces los detalles te derrumbas del todo. Nos sentimos muy mal, muy decepcionados, cabizbajos... Pero no nos vamos a quedar quietos".
Rafa Baena, declaró: "La situación es caótica, no tenemos ninguna explicación por parte de la directiva. Nos sentimos un poco engañados, no han sido claros y, de hecho, no sabíamos nada del pacto a tres bandas con los patrocinadores. Algunos no tienen dinero ni para comprar el billete para volver a su país. Si esto va mal y tenemos la opción de salir en enero, saldremos, y mientras más, mejor".
La vuelta o no de los jugadores balcánicos tras la Navidad es una de las incógnitas que se desvelarán en los próximos días. Ayer Curkovic decía: "Prefiero quedarme, pero si todo sigue así creo que me iré. Cada día estamos más tristes y tenemos menos esperanza; me siento un poco decepcionado".
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