El guerrero Manchego

sábado, 25 de mayo de 2013

Valladolid rinde homenaje a Pastor en su despedida, tras casi dos décadas

Valladolid ha rendido hoy homenaje al técnico de balonmano Juan Carlos Pastor, que se ha entregado al club de su ciudad durante casi dos décadas y que le ha agradecido hoy esa dedicación con la insignia de oro y brillantes de la entidad, la única que ha otorgado hasta la fecha.
Las peñas del club, por su parte, le han hecho entrega de una placa conmemorativa, al igual que la bodega Cuatro Rayas, patrocinador principal del equipo, que ha querido sumarse al homenaje a uno de los entrenadores más veteranos de España a pesar de su juventud (45 años).
El técnico vallisoletano, que inició su periplo como primer entrenador en 1995, tras un encierro de 16 días en los vestuarios del polideportivo Huerta del Rey de Valladolid en protesta por la situación económica del club, se ha convertido en un referente táctico dentro y fuera de España.
Su despegue como entrenador se produjo en 2005, tras lograr el Mundial de balonmano en Túnez como seleccionador nacional, al que se añadieron un subcampeonato de Europa en 2006 y la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín, aunque él se mantuvo como responsable del banquillo del club de su ciudad.
Con él logró una Copa Asobal (2002), dos Copas del Rey (2005 y 2006) y una Recopa de Europa (2009), que pudieron haber sido dos si se hubiera ganado al Chehov en Rusia en 2006, en un último partido bajo sospecha de soborno arbitral, y a punto estuvo de alcanzar una final de la Liga de Campeones en 2007, en su primera participación en la máxima competición continental.
Su entrega al BM Valladolid ha sido tal que incluso renunció a su luna de miel, ya que se casó pocos días antes de iniciar su etapa como primer entrenador en la entidad morada. Una entrega que ha mantenido hasta el final, con una última temporada muy dura, en la que el equipo ha tenido que luchar por la salvación.
Según ha explicado hoy Pastor tras el último encuentro ante el Atlético de Madrid, en el que el Cuatro Rayas ha confirmado su continuidad en la Asobal, su despedida "no es un adiós", sino un "hasta luego", ya que "nunca se sabe lo que depara el futuro", que por ahora le llevará a Hungría, con el Pick Szeged.
"Siempre escucharé cualquier proyecto que venga de Valladolid, sea deportivo o no, y desde luego seguiré ayudando hasta el final y les apoyaré desde la distancia", ha matizado un emocionado Pastor, quien ha reconocido que "el mejor homenaje ha sido conseguir la permanencia, porque hubiera sido muy cruel irse de otra forma".
El técnico vallisoletano ha agradecido el "apoyo constante" de la afición del equipo, "que ha estado en las duras y en las maduras" y que, también este año, "en el que el título ha sido la permanencia, ha sabido estar ahí, lo cual no ha sido fácil después de haber estado luchando por metas más altas".
Pastor ha pedido que "ese apoyo y esa unidad se mantengan, para evitar que vuelva a repetirse lo sucedido este año", una lucha por la salvación que se ha alargado hasta el último encuentro y que se ha solventado por la "mayor necesidad" de los vallisoletanos.
"Hemos vuelto a soñar, y eso es lo importante. De la misma manera que se recuerdan las fechas de los títulos, también hay que recordar el día de hoy, porque se ha logrado la permanencia, que era el objetivo", ha concluido el técnico del Cuatro Rayas.

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